Libertad en el expresión de la sexualidad

Hablar de libertad tiene varios ángulos, puesto que se puede ver como un valor o como una acción dentro de la vida de cada persona. En la presente entrada observaremos la libertad sexual entre hombre y mujeres desde los patrones de conducta esperados en el sistema patrialcal; puesto  que desde dicha óptica, la expresión de la sexualidad no tiene la misma expresión según el sexo de la persona.

La libertad sexual de las mujeres:

Las mujeres adolescentes están viviendo su sexualidad basada en la información que llega a sus manos, que en ocasiones esta sesgada por el libertinaje o lo opuesto, llegando al punto de ser coaccionadas por las mismas mujeres de su círculo y hombres de su edad o mayores. La mayoría de las veces esta libertad sexual se entiende por cosificar el cuerpo de la mujer, o eliminar su identidad como mujer, en casos más complejos hay una violencia de hecho que puede llevar varios números en el violentómetro.

La sexualidad en los hombres:

Mientras que para los hombres la libertad sexual está pensada para caer en el libertinaje; desde la infancia se les expone “cuantas novias tiene”; está enfocada solamente a la vivencia de lo sexo coital en todo el sentido de la frase.

Mi derecho termina donde comienza del otro

Hay una frase atribuida a Benito Juárez que dice que “el respeto al derecho ajeno es la paz” alude al hecho que los derechos si bien son inherentes a los humanos este debe estar delimitada en la convivencia pacifica.

En la misma línea se puede decir que el hombre coarta la liberad sexual de las mujeres al punto de la agresión en ocasiones olvidando que la libertad tiene un limite que es donde comienza la de la otra persona, y en esta era de redes sociales se presta mucho a trasgredir los derechos, algunas personas se dan a la tarea de acosar a otras al punto de la agresión, misma que quedan impunes ante la falta de información por parte de las víctimas; de alli entonces que en las relaciones interpersonales debes marcar los limites y conocer sobre sobre tus derechos.

 

Desafíos de la mujer

“Si educas a un muchacho, educas a un individuo;

pero si educas a una niña, educas a una comunidad completa”

― Greg Mortenson, Stones Into Schools

La sociedad salvadoreña no se ha caracterizado por querer empoderar a la mujer, aun en pleno siglo XXI seguimos con una tendencia al status quo patriarcal donde predomina la forma y sentir del hombre por sobre el de la mujer; pero ¿Qué se está haciendo? O ¿Se puede hacer algo para minimizar la brecha reinante entre hombres y mujeres?

Se debe reconocer que se están haciendo avances en materia educativa, se ha tratado de hacer inclusiva la educación, de hacer que la educación sexual sea integral, y la lucha de las Organizaciones No Gubernamentales es constante en función de lo anterior, pero se olvida que el trabajo dentro de la sociedad tiene un peso a la hora de reducir la brecha de género que se ha olvidado. Al olvidar que la sociedad civil es el conjunto de relaciones económicas y sociales, se deja que los jefes sigan lidiando con las mujeres trabajadoras desde la perspectiva que aprendieron, la del “macho” que nunca pierde. El trabajo pueden utilizarlo los gobiernos como una forma de eliminar de una vez por todas esa forma patriarcal que tienen los ciudadanos al interactuar con otros.

 

Según la CEPAL, en El Salvador las mujeres que trabajan tienen una doble jornada debido a que en promedio pasan 32 horas a la semana en trabajos domésticos mientras que el hombre apenas alcanza los 10.25 horas por semana. Y por si eso fuera poco sigue ganando menos que el hombre, aunque tenga las mismas acreditaciones, de hecho, está a 93 dólares en promedio por cada cien que gana un hombre (CEPAL, FAO, ONU MUJERES, PNUD, OIT, 2013)

 

La segmentación de salarios se va pronunciando más entre los estratos de estudios más alto, debido a la segmentación de ocupaciones, que tiende a dejar a la mujer en posición de desventaja total, en los segmentos de más bajo salario es menos, pero es muy difícil para una mujer crecer debido a que no es bien visto que las féminas trabajen. Todavía se siguen tomando parámetros sesgados a la hora de contratar a las mujeres, a la hora de promoverlas, de pagarles, incluso a la hora de despedirlas; por lo anterior se busca una alternativa a fin de sobre llevar el trabajo doméstico (no remunerado) y el empleo que genera un ingreso familiar, algunas de ellas buscan emprender.

El emprendimiento femenino está enmarcado en un oficio aprendido en la comunidad o entorno familiar, pero que solo es por necesidad, por lo cual los aportes a la economía son casi nulos, mi llamado a las mujeres alcance su mayor escolaridad, que se formen académicamente y que fomenten en sus familias en pro de una equidad de género; al realizar este esfuerzo, las ideas de emprendimiento serán por oportunidad, lo cual tendrá un efecto domino en la mejora no solo de la economía sino también del bienestar comunitario.

ONU. (2017). Reporte 2017 de Los Objetivos de Desarrollo Sostenible. ONU. Obtenido de https://unstats.un.org/sdgs/files/report/2017/TheSustainableDevelopmentGoalsReport2017_Spanish.pdf

 

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