Ganar espacios.

Generalmente se acepta que la dominación del matriarcado tiene miles de años y en algunos lugares geográficamente hablando ha sido aceptada, esta dominación está marcada principalmente por manipular nuestras emociones, nuestro dinero y nuestros cuerpos.

Pero este dominio del patriarcado se comienza a tejer, aceptar y a reproducir por parte de la sociedad, las nuevas familias basadas en ese nuevo orden; reproduciendo una y otra vez a las nuevas generaciones.

Para las mujeres en el presente siglo ganar un espacio en la sociedad ha sido de trabajo duro y en estos días los esfuerzos siguen; hace falta mucho por qué la mujer sea más visible y vivir plenamente.

Pero, muchas mujeres han perdido en ese proceso increíblemente, y aunque dicen luchar en contra del sistema patriarcal al final terminan haciendo lo mismo que tanto atacan: son autoritarias, son egoístas, no les importa nadie solo ganar ellas, buscan discriminar a la otredad por parámetros que rayan en la misoginia, algunas son posesivas, agresivas, o controladoras de otras (de ellas mismas y de su familia) y así crecen quizá como entes económicos pero dejan de crecer como humanas, dejan una estela de destrucción tras de sí mismas.

mujeres y hombres

Debemos ser creadoras de redes donde hombres y mujeres practiquemos la sinergia, la empatía y resiliencia, donde nos valoremos como humanos, coexistamos y nutramos a nuestra sociedad con esa vitamina diaria de humanidad, lo patriarcal lo desapareceremos si trabajamos juntos

Felices para siempre

En la presente entrada hablaremos de la sinergia dentro de las realaciones interpersonales de hombres y mujeres, para ello veamos lo que dice la Real Academia Española de la sinergia, quien en su primera acepción nos dice que es «Acción de dos o mas cuasas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales»

Dominación y desequilibrio

Generalmente se acepta que la dominación de la mujer tiene miles de años y que en algunos lugares ha sido como mas marcada que en otros, esta dominación esta marcada principalmente por manipular las emociones, el dinero u otro tipo de activo, y lo que todos sabemos, el cuerpos.

Pero este dominio masculino lo hemos asimilado tan bien las mujeres que es mostrado por la pantalla grande, la música y pequeñas frases que generan la reproducción familiar dando como resultado un desequilibrio  que en los cuentos infantiles los finalizan con todos felices para siempre. La sociedad absorbe a los hijos e hijas de ese desequilibrio y los patrones se van reproduciendo una y otra vez.

Acciones y resultados de la sinergia:

Las mujeres en este inicio de siglo han ganado mas espacios en la sociedad y aunque falta mucho por hacer hay pasos gigantescos en pro de ser más visibles y crecer plenamente  como resultado de mujeres que dieron su vida, o que se mantuvieron en el anonimato.

Pero, muchas mujeres han perdido en ese proceso increíblemente, y aunque dicen luchar en contra del sistema patriarcal al final terminan haciendo lo mismo que tanto atacan: son autoritarias, son egoístas, no les importa nadie solo ganar ellas, buscan discriminar a la otredad por parámetros que rayan en la misoginia, algunas son posesivas, agresivas, o controladoras de otras (de ellas mismas y de su familia) y así crecen quizá como entes económicos pero dejan de crecer como humanas, dejan una estela de destrucción tras de sí.

¿Cómo aplicamos lo anterior en un contexto de práctica de equidad?

Partamos del hecho que no como humanos las acciones deberían estar enmarcadas en crecer, y eso implica promover redes de contacto entre hombres y mujeres  en un ganar ganar con efectos individuales de mejora, tener en cuenta la empatía y resiliencia, donde nos valoremos como humanos, coexistamos y nutramos a nuestra sociedad con esa vitamina diaria de humanidad, y el sistema patriarcal lo desapareceremos si trabajamos juntos, logrando un verdadero vivieron felices por siempre, apartando la violencia en su amplia gama de expresiones entre mujeres y hombres.

Déjanos tu comentario y dinos cómo harías estas redes y si ya lo haces compártenos tu experiencia.

Actuar con equidad en mi entorno

Si escudriñas la www encontrarás multitud de definiciones de equidad, la RAE en su acepción 5 nos dice que es » Disposición del ánimo que mueve a dar a cada uno lo que merece». pero más alla de las definiciones ¿Cómo actuamos en los distintos contextos?

Actuar con equidad desde la escuela.

Cuando las situaciones y expresiones sexistas salen a flor de piel,  generalmente por docentes o estudiantes en el entorno educativo partiendo de lo básico, pero tan trascendental como o es lo lúdico, el juego.

Los niños y niñas están escuchando frases como “eso es un juego de niños”, “eso es solo para niñas” “por eso no te doy la mano”, “mi falda se levanta y no me permite hacer ciertas actividades”, generando actitudes que exponen el sexismo y en mayor grado la resistencia al cambio.

La comunidad educativa, se enfrenta a la receptividad, estereotipos, el modelo de autoridad del docente, cometer errores es solo del “alumno”, siendo necesario implementar la sensibilización, promover juegos sin lenguaje sexista, desde el día a día hasta en fechas conmemorativas.

Actuar con equidad desde la familia.

La dificultad inicia en la “cultura pratrialcal” que vivimos a diario, esa que nos formó y que cuando llega el momento de ser padres o madres de familia perpetuamos con actitudes y frases cliché.

«Ese color es de niños» o «eres la princesa de papá», en fin, mil frases que sin o con querer perpetuan el asentamiento de actitudes machistas y el estatus quo. Cuando somos permisivos con los niños y con las niñas somos estrictos en todo su actuar estamos creandole estructuras mentales que el niño perpetuará en su familia futura.

Equidad y familia

¿Qué hacer entonces?

Si ere parte de una comunidad educativa, recuerda que el punto es la equidad, del espacio del entorno, la integración de los juegos de las mujeres y los hombres y sobre todo llevar una vida llena de bienestar, donde la magia de una sonrisa no tenga género, que el niño reconozca que debe comportarse respetando el espacio de la mujer o niña, y la niña aprenda a reconocer que los espacios no son limitados.

En el mismo sentido si eres padre o madre de familia, debes brindar un ambiente de equidad a tus  hijos, que aprendan a respetar las diferencias y sobre todo a que vean a todos los que les rodean como humanos con plenos derechos.

Debemos aprender a actuar con equidad.