Elementos de la identidad

¿Porqué evito mí pasado?

Hay gente que opina que revisar el pasado es una pérdida de tiempo y que lo importante es concentrarse en el presente. Muchas veces este razonamiento nace del miedo al dolor que produce recordar ese pasado. Esta huida hacia delante lo que produce es precisamente el efecto contrario de lo que se pretende lograr, ser feliz hoy, en este momento. Una metáfora que podría ilustrar este mecanismo sería como si un alérgico al polvo va metiendo debajo de la alfombra toda la suciedad para no verla y piensa que así no le afecta.

Para bien o para mal lo que eres actualmente se lo debes a tu pasado. Todas las decisiones que has tomado, cada camino que has dejado atrás y cada experiencia que has vivido te han convertido en la persona que eres hoy. Algunas situaciones han propiciado aprendizajes valiosos, pero es probable que otros hechos te hayan lastimado y continúen determinando tu comportamiento, aunque no seas plenamente consciente de ello, ya que tu cerebro guarda tu experiencia emocional.

En otras ocasiones el problema radica en las creencias que adquiriste durante la infancia y que no te permiten avanzar. Por eso es tan importante que mires atrás, revises tu pasado y te liberes del peso que representan tanto los problemas no resueltos como las creencias.

¿Qué pasa con mí pasado?

Es cierto que no puedes cambiar el pasado, muchas de las decisiones que has tomado no tienen vuelta atrás y no tienes el poder para borrar las experiencias que ya has vivido. Sin embargo, puedes cambiar la visión que tienes de esos hechos, puedes lograr que dejen de causarte daño y, sobre todo, puedes impedir que se conviertan en un obstáculo que te impida seguir adelante.

En muchas ocasiones, cuando se vive una experiencia particularmente dolorosa, las emociones toman el mando y dificultan pensar con claridad. Ese bloqueo emocional te impide analizar la situación con objetividad, es como si borrase de un plumazo todos los posibles aspectos positivos haciendo que te centres solo en los negativos, lo cual desencadena sentimientos de impotencia, rabia y tristeza.

En algunos casos, cuando sientes que la situación te sobrepasa, simplemente eres incapaz de aceptarla y ese recuerdo continúa generando emociones negativas que condicionan las relaciones que estableces con los demás o contigo mismo. Como resultado, aparecen problemas de autoestima y un profundo resentimiento.

¿Qué hago con mí pasado?

Comienza a analizar con objetividad tus acciones, piensa si quieres seguir en el circulo vicioso, si tu decisión es no; saca tu lección aprendida y comienza a generar nuevas pautas de comportamiento. Lo anterior te permitirá darte cuenta que tus capacidades, habilidades o fortalezas durante todos este tiempo han estado dormidas, enjauladas u ocultas; en ese preciso momento en donde se construye tu identidad.

 

Desafió de construcción

En cada nuevo ser humano que nace hay retos desde la concepción, el momento cumbre de dar a luz, los primeros meses de vida, y las múltiples decisiones que construyen la realidad y hasta el mismo entorno. Algunas mujeres deciden no vivir el proceso de traer un hijo o hoja al mundo puesto que simboliza muchos cambios, y no hay un proceso formativo o manual para ser madre o padre, El acto de hacer algo para lo cual no estas preparado se convierte en un desafío de crecimiento personal.

Desde allí la familia es un desafío que se fundamenta desde la construcción de relaciones sanas, de allí que la definición de familia enmarcada en el código de familia, se ve fracturado con la ruptura y reconstrucción de quienes componen la familia, como por ejemplo la separación, la muerte de un miembro de la familia, la migración, entre otros.

En la mayoría de familias con ingresos menores al salario mínimo, comparten entre padres , hijos, nietos, nueras y yernos, haciendo grupos familiares hasta de 10 o 15 personas, quienes viven en ese entorno tienen una imagen muy diferente de familia, a quien solo comparte con mamá, papá y algunos hermanos.

Pero en un constructo real, y partiendo los cambios sociales y la nueva construcción en “preferencia sexual diferente” el sentido de familia cambia, y las pautas culturales también. Cuando una cultura es muy cerrada, los de la comunidad LGTBI (lesbiana gay transexual bisexual) no son aceptados, algunos optan por emigrar y volver ya con la aceptación de su decisión.

Familia un acto de construcción golpeado por el cambio social, la violencia de genero y los desacuerdos políticos.