¡Ego!

Hay una vieja leyenda que expone que en nuestro interior hay dos leones y nosotros decidimos a quien alimentar, uno de ellos es enojado, gruñón, lo quiere todo para sí mismo, no respeta a los demás, mientras que el otro león es dulce, tranquilo, todo lo opuesto al primero, la situación es que si alimentas a uno, el otro morirá… ¿Cuál león interno estás alimentando? Depende de lo que quieras, estas alimentando al león que busca lo suyo debes replantearte y buscar el crecimiento efectivo de mejora continua tanto para ti mismo como para tu familiar.

Puesto que el ego es algo que genera vulnerabilidad, es como la criptonita de Superman, ya que de ahí sale la debilidad y por ende la desgracia; puesto que acompaña a la persona en su andar diario, en donde se enfrenta con varios sucesos que dependen de si alimentan al ego o lo dañan.

No se trata de ir por la vida jugando a “soy bueno” sino que se trata de ser congruente entre lo que siento, pienso y hago. Un reto muy difícil en un mundo donde cada humano quiere ser mejor que otro, en un mundo competitivo.

Cuando se actúa por ego aflora el enojo, las malas palabras, la crítica y el desorden se trata de dejar huella, ¿Cuál es tu huella?

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Autor: Mari Martínez Acevedo

#MariMartínezAcevedoCoach Emprendimiento, marca digital, habilidades para la vida y liderazgo. Activista del Desarrollo Humano-ODS Bloguera y emprendedora. Fundadora de Fundación Grandes Abrazos. Coordinadora de proyectos sociales y de desarrollo económico. Co autora de los libros “El País que viene, Horizonte Común, 2017”, El autor -hago cosas- en España y Armario de letras -tú tinta- Mexico. Máster en Investigación Social, Universidad de El Salvador.

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